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viernes, 13 de abril de 2012

LENA


Perdón por la demora, enserio. No tengo excusas. bueno la verdad si, y es que no había tenido nada de tiempo. Pero aquí esta el capitulo. Tratare de poner el otro pronto.

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Desde que había despertado en aquella habitación de los Cullen, no había salido de la cama (solo para ir al baño o desentumirme) algunos se estaban preocupando de mi repentino estado de debilidad. Unos pensaban que era por es shock que había sufrido por el incendio, mientras que otros opinaban de que tal vez era porque no me había alimentado adecuadamente en estos días- les daba más crédito a esto último. Pero pensándolo bien, ese comentario me traía a colación otro que hacia escuchado. No recuerdo quien me lo había dicho o cuando….pero de algo si sabía. Era importante pensarlo.

-Trata de recordar. ¿Cuándo fue la última vez que te alimentaste realmente Violet? –me había dicho aquella voz en mi cabeza

Por, por más tonta que hubiera sido aquella voz, estaba en lo cierto ¿Cuándo me había alimentado realmente? Y no refería específicamente a la comida normal, sino a la sangre…..pero algo me decía que no era la sangre animal lo que en realidad era lo que yo necesitaba.

Mire a Lena, que estaba sentada sobre un pequeño sofá de color marrón, en una esquina un poco alejada de mi cama; ella se encontraba muy concentrada leyendo un libro sobre arte. En estos últimos días además de mi familia, ella también se encontraba visitándome cada vez que podía, me era algo difícil el entender el porqué  de eso, desde que nos conocíamos no habíamos tenido una “relación amistosa” por así decirlo-no estaba diciendo que no me caía bien sino que apenas la conocía- aunque su presencia no me molestaba en lo absoluto, sino lo contrario ya me estaba acostumbrando.
La mire un momento y le pregunte: ¿Recuerdas como era el sabor de la sangre humana? -. No me puse a pensar como reaccionaria ella ante la pregunta, solo lo hice.

Lena bajo el libro que estaba leyendo y me miro con sus ojos dorados (los mismos que cualquier otro vampiro vegetariano) abiertos como platos.- ¿Por qué preguntas eso Violet?-.

-No lo sé. Solo es curiosidad –me encogí de hombros-. Según se, tú te hiciste vegetariana no hace más de 60 años ¿no?

Lena cerró el libro y permaneció un momento en silencio -. Si. Contesto finalmente-. Yo, deje beber de los humanos hace 60 años…. Aunque lamento no haberlo hechos desde mucho antes. –bajo la mirada

-¿Por qué? Digo si la pregunta no te incomoda

-¿Por qué?-. Sus labios se curvaron en una leve sonrisa. –Violet, creo que es obvia la respuesta. Algunos pensaran que el ser vampiro es algo sumamente grandioso –juventud eterna, viajes por todo el mundo, belleza extraordinaria –pero no es así.- se detuvo un minuto, pero luego continuo-. Tener está a veces tiene sus desventajas. No todo es perfecto

-¿Qué quieres decir con eso?

-¿No crees que es obvia la respuesta? -.pregunto enarcando una ceja. Al ver que no lo entendía, decidió explicarme- Violet, para vivir como vampiro, tiene que hacer lo que dicta nuestra naturaleza y esa es el beber sangre. Aun ahora que todo sabemos que se puede alimentar de sangre de animal, la mayoría opta por la de los humanos….lo que significa matar. Asesinar a personas inocentes, que por su mala suerte se encuentras con nosotros en el lugar y el momento equivocado.

>Al principio, a mí no me importaba para nada esas vidas… pero al paso de los años, me fui dando cuenta, que yo antes era como ellos. Tenía una familia. Amigo. Una gran carrera como cantante de ópera.- se detuvo cuando dijo eso ultimo y sus ojos se tornaron tristes.- Luego comprendí, que al matar a esas personas, en realidad dañabas a muchísimas otras. Por no decir también que cada vez que convertía en un monstruo. Ya no era para nada yo.

La mire detenidamente, mientras ella tenía posada su vista en la ventana. Era muy bonita, se podría decir incluso más que Rosalie ¿Cómo habría sido su vida antes?-. ¿Eras cantante de ópera?

Volvió a mirarme y sonrió.- Sí. Lo era. Aunque al principio me costó algo de trabajo serlo. En aquella época, tenías suerte si lograbas ser una corista

-¿Enserio?

-Claro.

-Cuéntame.- me acomode mejor en la cama para escucharla. Lena  volvió a sonreír y retomo su vista en la ventana, como si eso la ayudara a recordar mejor.

-Nací en Sicilia, Italia, en el año de  1891.  Era la hija menor de 5 hermanos. Mis padres se dedicaban a la vida artística, por lo que nos inculcaron esa pasión desde pequeños. Nunca tuvimos un hogar totalmente establecido, ya que viajábamos de ciudad en ciudad. Cada uno de encargaba de hacer algo en nuestro pequeño teatro rodante. Mis dos hermana mayores eran actrices y mis dos hermanos eran los actores y músico, en cuanto a mi…bueno, yo siempre cambiaba, nunca me decidía por algo, aunque normalmente mi predilección  era la música. Amaba cantar. Me sentía tan feliz cuando lo hacía. –sus ojos se iluminaron al estarme contando.

>>Al cumplir los diecisiete quise seguir mi “destino” como me gustaba decirle y me marche rumbo a Venecia. Me dolió mucho dejar a mi familia, pero era lo que a mí me gustaba. Cuando llegue a ese lugar, me enamore completamente de la ciudad. Era tan hermosa. Lamentablemente cuando llegue no tenía mucho dinero así que me tuve que hospedar en una horrible posada y ni hablar sobre el trabajo. A cada audición que iba, siempre me negaban la entrada ya que “tenían muchos aspirante”, por lo que tome un empleo como corista. Mi suerte pareció cambiar cuando la actriz principal se había enfermado y su suplente también lo estaba. Todos estaban paranoico, no sabían que hacer, así que me arme de valor y les dije que yo podía hacer el papel, que me sabia el personaje de pies a cabeza. Al principio no estuvieron muy seguros, pero cuando les demostré que podía, quedaron maravillados. Desde ahí, mi vida cambio por completo, cada vez me ofrecían más papeles y yo gustosa los aceptaba. O quiero sonar presuntuosa, pero me volví realmente famosa en esa época. Incluso me comenzaron a llamar “El Ángel Solderini”

-Espera un momento-. La interrumpí.- ¿El Ángel Solderini?.... entonces…eso quiere decir que- que no puede ser ¡¿ERES MILENA SOLDERINI?! -.mi sobresalto la tomó por sorpresa

-¿Sabes quién soy yo? –se veía sorprendida

-Claro que se de ti. Mis padres una vez fueron hasta Venecia para solo ir a verte cantar. Estaban encantados. Decían que eras  la mujer con la voz más hermosa de todos los tiempos… Pero….luego desapareciste por completo del mapa ¿Por qué abandonaste el teatro?

Su rostro se descompuso, volviéndose sombrío.- ¿No lo abandonas solo porque si verdad?-. Le volvía preguntar. Creo que sospechaba un poco en que iba a terminar la historia

Miro hacia el suelo y suspiro fuertemente. Levanto la mirada y dijo: Cuando uno se es famoso, es normal que atraiga a todo tipo de admiradores. Yo por ejemplo, tuve uno muy peculiar… un vampiro.

-Lena….

-Después de hacerme famosa, comencé a recibir muchos ramos de rosas cada vez que terminaba una presentación; también sin olvidar el que todas las noches siempre veía una extraña sombra en un palco que se encontraba en la parte de arriba del escenario. No le tome ninguna importancia, bueno hasta el día en que cumplí 21…. Me encontraba sola en mi camerino cuando de pronto un hombre entro a él. Era sumamente apuesto, pero lo que me llamo más la atención de él fueron sus ojos. Eran rojos.

>>No recuerdo exactamente qué fue lo que paso. Solo que desperté en una habitación muy elegante y aquel hombre estaba ahí. Mirándome fijamente. Él se presentó como Artemis y me dijo que era un vampiro. Que estaba completamente enamorado de mí y que llevaba mucho tiempo observándome, pero ya no quiso esperar más y quiso conocerme

-Vaya forma de querer conocer a alguien-. Murmure

-¿Verdad que si? –Forzó una sonrisa-. Como te contaba. Después de eso el me mantuvo encerrada en  esa habitación por mucho tiempo. Él no me trataba, pero aun así le tenía demasiado miedo. Había veces en las que me obligaba a cantar hasta que él se aburriera. Un día una de sus empleada humana, me dijo que yo tenía suerte de seguir aún con vida, ya que las otras chicas que él había llevado. Al escucharlo me aterrorice y me dije que debía salir de ese lugar a como dé lugar. Así que idee un plan para escapar.

>>Cuando el llego, yo ya estaba fingiendo estar demasiado enferma y al borde de la muerte-eso es una de las ventajas de ser actriz- Le dije que estaba enamorada de el-lo cual no era para nada cierto- y que quería estar a su lado para toda la eternidad. Que también quería ser un vampiro. El pobre idiota se creyó todo lo que le había dicho.- rio con amargura pero siguió hablando. El me mordió y fueron las peores horas de toda mi vida, pero valió la pena el sacrificarse. Cuando por  fin desperté como vampiro, el me hizo que me alimentara de una de sus sirvientas. Me lamente un poco por la mujer pero era mi vida o la de ella, y yo elegí la mía. Habiendo terminado le dije que quería más, pero que esta vez que fuera alguien del pueblo. Artemis acepto y me prometió que volvería pronto; dejándome por fin sola. No perdí el tiempo y Salí huyendo de ese maldito lugar, a la dirección contraria de donde estaba el pueblo. Corrí lo más que pude. Nunca me detuve de correr.

1 mordeduras:

renesme cullen dijo...

esta bonita, espero que actualices pronto... si fuera violet perdonaría a Demian pero no lo olvidara y no le daría otra oportunidad aunque tenga alguna razón, a Eric lo odiaría por borrar mi memoria y hacerme creer que lo amo y por ultimo Tristan hasta ahorita no a hecho nada para arrepentirme de elegir lo.
espero que publiques pronto para saber sobre esta historia

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