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domingo, 25 de marzo de 2012

Casi Besada Por un Idiota

-¿Qué diablos estás haciendo aquí en mi habitación?-. Le hice la misma pregunta que me había hecho en mi mente. Me tape con la sabana al notar el camisón algo atrevido que traía puesto.

 El rostro de Tristán se descompuso en una mueca y me dirigió una mirada extraña: ¿Qué?-.pregunto confundido 

 -¿Es que eres sordo idiota? ¿Qué haces en mi habitación?-. Le hice un gesto con la mano para mostrarle donde se encontraba pero al hacerlo me di cuenta de que no me encontraba ahí-.esta no es mi habitación-.susurre confundida-. ¿Dónde estoy? 

 -¿Pecas? ¿Te encuentras bien?-. Alzo su mano como si quisiera calmarme pero la aparte bruscamente 

-¿Dónde me encuentro? ¿Qué me has hecho?-. Sentí como empezaba a alterarme y a faltarme el aire. Me aparte un poco más de Tristán temerosa de que me fuera a hacer algo.

 -Cálmate pecas, no te voy a hacer daño.- logro poner sus manos sobre sus hombros, he hizo que lo mirara a los ojos-. Estábamos hablando de cuando te salve del incendio, de hace dos días, en donde tu casa se quemó por completo. Ahora te encuentras en casa de los Cullen ¿Lo recuerdas?-. 

 Mi respiración esta acelerada, todo lo que me había dicho, había entrado por un oído y salido por el otro. No entendía lo que me había dicho ¿de qué incendio estaba hablando? ¿Cuándo fue que paso y por qué no lo recuerdo? Una imagen llego a mi mente, la cual pareció ser como una película rápida, permitiéndome saber a lo que se refería Tristán con el incendio. Como yo estaba sola en la casa cuando este comenzó, también como quede atrapada por este y como Tristán…..-¿Tú me salvaste?-. Pregunte incrédula 

-Claro que lo hice pecas. Pareciera….pareciera como si no lo…recordaras.- 

 ¿Qué le diría? Lo siento, pero no recuerdo para nada de tu grandioso acto de heroísmo. No lo creo-. Eh…si, solo fue-olvídalo mejor.-

 -No lo voy a olvidar pecas. Un momento estabas bien y luego otros, pareciera que ibas a gritar y tu cabeza daría vueltas, al estilo exorcista.- quise darle un puñetazo en la cara por hacerme esa comparación, con un horrible personaje de una película. 

 Cerré los ojos por un momento y respire hondo. Al abrirlos me sorprendió ver a un Tristán con la mirada preocupada. Por un instante parecía tan… ¿no idiota? -No te creo pecas. Algo te está pasando y no me quiere decir.- 

 -Eso no te importa. Solo fue un pequeño ataque de nervios. Es normal en las personas que acaban de pasar por una situación cercana a la muerte.- le explique (mintiéndole obviamente) cruzándome de brazos.- Hay veces en las que aquellas personas tienden a olvidar y reviven los hechos.-

 -Eso último, sobre el olvidar cosas, solo le pasaría a un anciano de 90 años. Tú aparentas tener como máximo unos 19, pero debo de suponer que tienes más de 100. Así que, si tú dices eso, entonces tu memoria debe de apestar.

 En eso tienes razón. No tienes ni idea.- pensé

 Pequeños golpe comenzaron a provenir de la puerta. Mierda. Alguien entraría y lo vería al aquí dentro conmigo. ¡¡A solas!! 

 -Tienes que irte.- le susurre algo nerviosa 

 -¿Por qué? ¿Piensas que dañare tu reputación si nos ven aquí solos en la cama?-. Insinuó Divertido arqueando la ceja.

 Lo golpearía- oh sí, claro que lo golpearía el. Y si su estúpida actitud arrogante tuviera rostro, igualmente lo golpearía., incluso el doble.

- Tienes que marcharte.-sisee apretando los dientes y empujándolo fuera de la cama. 

 -Violet. Soy Lena ¿puedo entrar? -.Fue la pregunta de mujer al otro lado de la puerta que me hizo dar un respingo de nerviosismo. 

 -…….-. No dije nada, ya que me apresure a empujar con más fuerza a Tristán fuera de la cama, que se negaba a hacerlo 

 -¿Violet estas bien?-. Pregunto. Era claro que mi ausencia de respuesta la estaba preocupando 

 -Eah…si-si estoy bien. Solo dame un minuto por favor-. Le di un puñetazo en el brazo a Tristán.Viendo su total negativa, le dije a Lena-. ¿Será que puedas venir en un ratito? Por favor.-le pedí, rezando internamente me que me hiciera caso y no entrara.

 -Está bien.- no se escuchó muy convencida. Escuche sus pasos alejándose de mi habitación. Cuando ya no escuche nada más, encare a Tristán, lanzándole una mirada asesina. 

 -Vete.-le susurre. El solo negó con la cabeza con una amplia sonrisa. 

 -No. No lo hare. Quiero ver la cara que pondrán si me ven aquí contigo.-también susurro. Claramente se le podía escuchar la diversión en su voz. Lentamente comenzó a acercárseme cada vez más, dejando un pequeño espacio entre nosotros. 

 Abrí los ojos como plato, al ver como el estiraba su mano y acariciaba mu mejilla. Solté un pequeño chillido.- ¿Qué diablos estás haciendo?-. Trague un poco y alejándome de él. 

 -Oh vamos. No me digas que no te llama la curiosidad, el saber que hará tu familia y tu prometido si me ven contigo en esta posición-. Acorto más nuestra distancia, sentí como mi corazón comenzaba a latir rápidamente.

 Tomo un mechón de mi cabello, enrollándolo entre sus dedos para luego colocarlo detrás de mí oreja-. Por tu negativa a golpearme o gritar, puedo ver que te está gustando esto-. Dijo murmurandome al oído, haciendo que soltara un pequeño gemido y me estremeciera ante el tacto de sus labios sobre mi oreja. 

Sentí como mis mejilla se enrojecían. Mordí mi labio inferior nerviosa y apreté con más fuerza la sabana-. Hace algún tiempo tu querido prometido nos interrumpió en una situación muy importante.-. Continuo con una voz profunda y seductora. Al ver mi expresión, Su sonrisa se hizo más amplia..

Bajo su rostro y lo acerco otro centímetro mas a mis labios- podía sentir su frió aliento casi mezclándose con el mio-. No me digas que, no piensas en ese día, en el bosque.- sujeto mí nunca suavemente y la empezó a acercar a su rostro lentamente.- 

 No me podía mover. No podía pensar ni respirar en ese preciso instante ¿Qué me estaba pasando? ¿Por qué no intentaba golpearlo? ¿Por qué no estaba poniendo resistencia a eso?-. ¡Haz algo Violet!-. Me grite internamente, pero era como si me cuerpo no respondiera a mis pensamiento, solo a lo que haciendo el bastardo de Tristán. 

 Sentía una extraña energía que me hacía completamente difícil alejarme de él. Sin mencionar el hecho de que olía estupendamente. Incluso mejor que Eric o…Demian. Sin querer, instintivamente lamí mis labios y algo en mi cambio, cuando note como Tristán miraba directamente mis labios y luego mi rostro. Era como una especie de deseo y lujuria, que rápidamente también se apodero de mí. 

 Cerré los ojos y espere hasta el inminente momento en que nos besaríamos….pero este nunca llego. Al abrirlos, note la mirada seria de Tristán que poco después de convirtiéndose en una mueca de burla-. ¿En verdad creerías que te iba a besar?-. Pregunto divertido

 Después de esas palabras, fue como si saliera de un trance y parpadee confundida ¿pero que estaba a punto de hacer?-. ¿Cómo?-. Pregunte confundida 

 -Me dije a mí mismo, de que era seguro de que si te daba una pequeña insinuación, tú la aceptarías.-Se encogió levemente de hombros.- Me decía que no eres tan inocente como lo haces parecer. Y mis dudas se acaban de dispersar. Ya te lo había dicho…no eres para nada mi tipo.- acaricio mi mejilla de nuevo, pero ahora este parecía como un gesto de lastima. 

 No sabía qué hacer en ese momento. Tenía la boca abierta y era como si no recordara como cerrarla ¿había dicho, lo que creía que había dicho? Oh no. Ese maldito infeliz hijo de….No. Yo era la estúpida por dejarme engañar por ese bastardo. 

 -Eres un…eres un…-Apreté los diente furiosa. Quería estrellarle el cráneo en el suelo y desmembrarlo parte por parte a ese maldito, pedazo de porquería. 

-Lo siento pecas, pero es hora de que me marche. Luego terminaremos nuestra pequeña plática.- se levantó de la cama y se dirigió hacia la ventana.-Pero si quieres retomar de nuevo esta "platica", pídemelo e ignorare por unos cuantos minutos que no eres mi tipo. Estoy seguro que a los dos nos gustara.- Me guiño el ojo y desapareció en un instante, dejándome sola en aquella habitación, aturdida con las palabras en la boca sin poder gritarlas. 

 Apreté con más fuerza el edredón de la cama y respire furiosamente, con la mirada fijamente puesta en la ventana donde ese idiota de había ido. Una sensación extraña comenzó recorrer en mi cuerpo, como una especia de lava, que hacía que mi enfado aumentara. Mire unas cuantas rosas amarillas que se encontraban en un pequeño florero de cristal, que estaba en una mesita cerca de la ventana. Las mire fijamente y estas prendieron fuego al instante en que la vi. 

 No me asusto para nada eso-yo aún seguía más que furiosa- así que las seguí mirando y dije: Basta.- En ese momento estas se apagaron con la misma rapidez con la que se habían prendido. 

 -Me la vas a pagar Tristán. Esto no se va a quedar así. Tenlo. Por. Seguro-. Prometí con firmeza

1 mordeduras:

renesme cullen dijo...

se que han pasado por lo menos 15 días de tu publicación pero espero que publique mas capítulos me muero de las ansias de que va a pasar con violet, y no ha vuelto a parear la niña inmortal que aparecer se me olvido su nombre, por favor publica pronto.
Pd. no había comentado antes por que apenas el sábado lo empece a leerlo y me llevo prácticamente tres días para ponerme al corriente y ver que tu historia es muy interesante y bonita.

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